Fiabilidad, durabilidad y resistencia de lo analógico
¿Tienes un objeto del siglo XX que todavía funciona? ¿Puedes demostrarlo?
El Cercle del Design lanza una convocatoria abierta para crear una exposición colectiva, bajo el título: LO VIEJO FUNCIONA. Fiabilidad, durabilidad y resistencia de lo analógico, el sábado 17 de octubre, de 10 a 21 horas, en el patio de la Fábrica Lehmann, calle Consell de Cent 159, Barcelona.
Se buscan objetos de uso cotidiano del siglo XX que sigan funcionando. Los objetos reunidos serán el núcleo de una exposición colectiva y el punto de partida para una reflexión compartida sobre fiabilidad, durabilidad y resistencia de lo analógico.
El Cercle del Design invita a diseñadores, interioristas y al público en general a traer un objeto del siglo XX que aún funcione: no una pieza de museo, sino un objeto cargado de tiempo y de uso. La convocatoria se articula en torno a siete formas de permanencia: memoria, durabilidad, fiabilidad, reparabilidad, materialidad, uso y belleza que no envejece; diferentes modos de entender la relación entre uso, tiempo y significado.
El evento, que forma parte del programa OFF de la Barcelona Design Week 2026, es un happening: los objetos llegan con sus propietarios, quienes los presentan ante el público antes de incorporarlos a la exposición. Cada participante es fotografiado con su objeto en mano con cámaras Fujifilm Instax, una imagen instantánea que se incorpora a un panel expositivo, convirtiéndose en parte integrante de la muestra y en el inicio de un catálogo digital de objetos y personas. El resultado es una instalación inédita e imprevisible, construida en tiempo real.
El proyecto se estructura en tres ejes de debate, con mesas redondas sobre uso, tiempo y significado: una reflexión sobre el futuro del diseño, no solo como fuente de innovación, sino como herramienta para hacer que la vida de los objetos perdure en el tiempo.
La jornada culminará con un cierre festivo con música.
Toma nota:
Sábado 17 de octubre de 10 a 21 horas
Fábrica Lehmann
calle Consell de Cent, 159
08015 – Barcelona
El Cercle del Design es una comunidad física y independiente con base en Barcelona, dedicada al diseño contemporáneo.
www.cercledeldesign.com
Más información: info@cercledeldesign.com
Guendalina Perelli +34 663 801 384 | guendalina@gwep.it
Jazmín Castresana +34 699 727 665 | jazmin@interiorcontraportada.com
OFF BDW Barcelona Design Week 2026
LO VIEJO FUNCIONA
Fiabilidad, durabilidad y resistencia de lo analógico
«Los objetos que han sido usados día tras día se convierten en obras de arte. Una vez que se toca su pátina, y si se intenta restaurar su aspecto original, pierden todo su poder y su espíritu. El tiempo le da al material una segunda piel.» Axel Vervoordt, “Artempo: Where Time Becomes Art” (Palazzo Fortuny, Venezia, 2007)
Se dice que la silla perfecta ya ha sido diseñada. De esta afirmación nace una reflexión más amplia: quizá por eso “lo viejo funciona”. No solo porque algunos objetos del pasado siguen cumpliendo su
función técnica, sino porque funcionan también en un plano más profundo: humano, emocional, de memoria.
Un objeto funciona cuando cumple con el propósito para el que fue creado, estableciendo una relación con quien lo usa. Un intercambio entre cuerpo, gesto y sentido que va más allá de la eficiencia.
Los objetos evocan a través de la forma, el peso, la superficie y la materia. La memoria es uno de esos canales, inmediato e involuntario, pero no el único. Un objeto puede evocar incluso sin un recuerdo personal: basta con que posea presencia, coherencia y una calidad reconocible.
El uso transforma: modifica la forma, altera los materiales y deja huellas. Los materiales del pasado contienen una cualidad difícil de proyectar: la del envejecimiento. No como deterioro, sino como pátina, desgaste honesto y evidencia de resistencia en el tiempo. Quien los ha poseído les ha otorgado un significado que va más allá de la función, integrándolos en una historia.
¿Cuánto puede recuperar hoy el diseño de esas evocaciones? ¿En qué medida puede nacer con la intención de formar parte de la historia de las personas, y no solo de responder a una función inmediata?
Tiempo, tecnología y experiencia humana
Nuestra relación con el tiempo ha cambiado profundamente. Los entornos digitales han multiplicado la velocidad de acceso a la información, la frecuencia de actualización de productos y servicios y la fragmentación de nuestra atención cotidiana. Y, en consecuencia, se ha debilitado la capacidad colectiva de pensar en el largo plazo, en favor de una novedad permanente.
Sin embargo, el ser humano continúa desarrollándose según ritmos biológicos que no han cambiado al mismo ritmo que la tecnología. Aprendemos, construimos memoria, desarrollamos vínculos y damos significado a las cosas a través de procesos que requieren tiempo, repetición y continuidad.
Quizá por eso seguimos sintiendo una afinidad especial hacia aquellos objetos que permanecen con nosotros durante años o incluso generaciones. No solo porque funcionan, sino porque establecen una relación más coherente con nuestro propio ritmo biológico.
A pesar de pertenecer a una especie cuya supervivencia ha dependido históricamente de la capacidad de pensar en términos intergeneracionales, la dirección que estamos tomando parece cada vez más alejada de esa lógica.
SÍNTESIS DEL PROYECTO
LO VIEJO FUNCIONA una propuesta del Cercle del Design que plantea una pregunta central para el diseño contemporáneo: ¿por qué, en muchos casos, lo que ya existe sigue funcionando mejor que lo nuevo?
Inspirado en una frase de la serie El Eternauta, el proyecto no plantea una mirada nostálgica, sino una reflexión crítica sobre la fiabilidad, la durabilidad y la resistencia como valores del diseño. La cuestión no es si lo antiguo es mejor que lo nuevo, sino qué podemos aprender de los objetos que han resistido el paso del tiempo, y cómo ese conocimiento puede influir en la práctica proyectual contemporánea.
En un contexto marcado por la obsolescencia programada y la volatilidad digital, la elección de aquello que perdura – lo reparable, lo verificado, lo que resiste el tiempo – se convierte en una decisión tanto proyectual como cultural.
El crecimiento del mercado de segunda mano, la regulación europea sobre el derecho a la reparación y el retorno a la materialidad están redefiniendo nuestra relación con los objetos.
El proyecto se estructura en tres ejes de debate:
1. USO. (cómo el objeto vive y funciona en el presente)
El diseño se disuelve en el comportamiento. Naoto Fukasawa
El uso como condición activa del objeto en el tiempo.
¿Qué hace que un objeto siga funcionando, siendo reconocible y significativo en la vida cotidiana?
El uso es un proceso continuo que transforma el objeto a través del contacto con el cuerpo, el gesto y la repetición. En esta relación se construyen la funcionalidad, la familiaridad y la permanencia práctica de los objetos. Un objeto funciona cuando establece una relación con quien lo usa, un intercambio que va más allá de la eficiencia. La familiaridad permite que no necesitemos aprender constantemente nuevos sistemas, mientras que la continuidad del uso genera una forma de estabilidad cotidiana. En este contexto, la proliferación de actualizaciones digitales y la sustitución acelerada de productos ha modificado nuestra relación con el uso, fragmentando la experiencia y debilitando la continuidad del gesto.
2. TIEMPO (cómo el objeto se transforma y envejece)
El objeto no es solo una función. Es una historia. Ettore Sottsass
El tiempo como materia del diseño.
¿Cómo envejecen los objetos? ¿Qué significa que un material “envejece bien”?
Esta familia explora la relación entre materialidad, durabilidad y transformación. No se trata del deterioro entendido como pérdida, sino de la capacidad del objeto de incorporar el paso del tiempo como valor: la pátina, el desgaste honesto, la huella del uso y la belleza de la imperfección acumulada.
En contraste con la lógica contemporánea de la obsolescencia programada y la aceleración tecnológica, muchos objetos analógicos siguen demostrando una cualidad cada vez más rara: la capacidad de permanecer operativos durante décadas.
Al mismo tiempo, nuestra relación con el tiempo ha cambiado profundamente. Los entornos digitales han acelerado los ciclos de actualización y han reducido la centralidad del largo plazo. Sin embargo, nuestros ritmos biológicos, la memoria, el aprendizaje, la construcción de vínculos, siguen dependiendo de procesos lentos, repetitivos y continuos.
Quizá por eso seguimos sintiendo afinidad hacia los objetos que permanecen con nosotros durante años o generaciones: no solo porque funcionan, sino porque se alinean con nuestro propio tiempo humano.
3. SIGNIFICADO (por qué el objeto permanece y adquiere valor)
No tengas en tu casa nada que no sea útil o que no consideres bello. William Morris
El objeto como portador de memoria, valor y resistencia cultural.
¿Qué hace que un objeto trascienda su función? ¿Cómo se construye su dimensión simbólica, afectiva y económica?
Esta familia aborda el objeto como soporte de memoria individual y colectiva. La evocación no depende únicamente del recuerdo personal: basta con que un objeto tenga presencia, coherencia material y una calidad reconocible para activar formas de significado.
El uso prolongado transforma el objeto: modifica su forma, altera sus materiales y deja huellas. Muchos objetos del pasado incorporan así una dimensión narrativa que va más allá de su función original, convirtiéndose en depositarios de historias, afectos y relaciones.
En este marco, emergen múltiples capas de significado: la memoria familiar, el recuerdo y la nostalgia, la rareza como valor cultural, la familiaridad como seguridad, la estética de la permanencia y también el valor económico derivado de la escasez y el tiempo.
La reparación, en este contexto, no es solo una acción técnica, sino un acto cultural que reintroduce continuidad en un sistema dominado por la obsolescencia.
El crecimiento del mercado de segunda mano y el derecho a la reparación refuerzan esta relectura del objeto como entidad duradera y recuperable.
LO VIEJO FUNCIONA no propone una mirada nostálgica al pasado, sino una invitación a observar aquello que ha resistido el tiempo para repensar el futuro del diseño desde las lógicas de uso, tiempo y significado.
La cuestión no es solo por qué lo viejo sigue funcionando, sino si estamos diseñando los objetos de hoy para que sigan funcionando dentro de cincuenta años.
Dieter Rams, designer alemán:
“El diseño debe aspirar a la atemporalidad en lugar de seguir las tendencias”.
“Siempre me esfuerzo por crear cosas sostenibles. Con eso quiero decir productos duraderos, productos que no envejecen prematuramente, que no pasan de moda”.
Convocatoria abierta + exposición colectiva
Sábado 17 de octubre de 10 h a 21 h
Fábrica Lehmann
calle Consell de Cent, 159
08015 – Barcelona
www.cercledeldesign.com
Más información: info@cercledeldesign.com
Guendalina Perelli +34 663 801 384 | guendalina@gwep.it
Jazmín Castresana +34 699 727 665 | jazmin@interiorcontraportada.com
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